Aristeros en Las Ubiñas

El fin de semana comenzó con un largo viaje destino al macizo de Peña Ubiña, los miembros del grupo nos fuimos reuniendo en un refugio de Torrebarrio y entre reencuentros y bienvenidas a nuevos miembros del club nos dió la hora de irnos a acostar, mañana sábado sería un gran día.

Un grupo pone rumbo al pico Prau y los picos del Fontán, mientras el otro se dirige hacia peña Ubiña para reunirnos todos de nuevo en el refugio del Meicin. 

Por una parte desde Torrebarrio, un grupo asciende por una canal hasta el collado del Prau para seguidamente ascender a su primera cima, pico Prau, de ahí continuar hacia la horcada de los fontanes hasta ascender a las cimas del fontan, norte y sur, y tras contemplar el mar de nubes nos dirigimos hacia el canalón del buey que descenderemos hasta encaramarnos a una interminable media ladera en la que sentíamos perder los tobillos por momentos. Ya en el siguiente collado vemos en la lejanía nuestro siguiente objetivo, el refugio el Meicin.

Mientras tanto, el otro grupo se dirigía hacia Peña Ubiña. Emprenden la marcha algo más tarde y ascienden por la ladera hasta alcanzar el collado del Ronzon, alli acometen la subida por su vía normal, tras ella, una larga cresta les conduce hacia la cima y tras contemplar el paisaje e inmortalizar el momento, desciende por la canal de la fana.

Nos reunimos todos de nuevo en el refugio, donde compartiremos buenos ratos entre juegos de cartas, cervezas y risas.

A todos se nos hace larga la espera de la cena, el hambre y las ganas de irse a dormir acechan, ha sido una jornada perfecta para ambos grupos en los que se han cumplido las expectativas.

Tras la noche, nos espera un nuevo día, varias ideas se plantean sin concretar ninguna, ascender a Peña Ubiña la pequeña, aquel corredor hacia peña Cerreos o quizás su vía normal… Comenzamos la marcha y de forma inesperada se decide tirar por una canal entre la vía normal de Peña Ubiña y la canal de la Fana, así que allá vamos.

Parte del grupo pone rumbo hacia Torrebarrio, mientras que el otro decidimos seguir con la aventura hasta coronar Peña Ubiña.

Ahora solo queda el último reencuentro del grupo, una comida conjunta y vuelta a casa.

Un fin de semana inmejorable, buena meteo, buenas condiciones y una compañía excepcional.

Texto: Elena Gomez